No sé si las páginas en blanco me matan o me
enamoran. Me llaman y me ruegan ser escritas, me piden que les acaricie con la
punta de cualquier mísero bolígrafo con un ritmo constante. Desean estar
repletas de historias interminables, de acción, romance, realidad y ficción y delimitadas
por puntos y comas adornándolas bellamente. Piden a gritos frases, párrafos,
textos y dibujos que recorran cada una de sus esquinas blanquecinas. Sin embargo,
yo soy incapaz de ello y me siento incluso culpable. Espero volver pronto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario