Me acostumbro día a día,
año tras año. Me he cansado de que tú y tus palabras me causen
dolor tan seguidamente y cada vez más fuerte. Sé que durante estos
días desconoces mi estado de ánimo y te digo que es jodidamente
pésimo, que poco a poco estoy mejorando, mas cuando consigo llegar a
un punto de felicidad, el cual me ayuda a olvidar, llegas y destrozas
la escalera que tanto me había costado construir para poder llegar a
mi meta, compuesta por lágrimas y daños en forma de escalones; me
desmorono rápidamente por la debilidad del hilo que me mantiene
aislada. Todo el esfuerzo no me ha servido para nada. Mis cicatrices
vuelven a ser herida y se abren. Déjame en paz o me iré de aquí.
Sinceramente tengo que decir que este relato me ha encantado, ya no solo por lo que significa, sino porque me siento identificada. Ánimo, eres muy fuerte.
ResponderEliminarGracias.
Eliminar