lunes, 11 de marzo de 2013

Sopa de amor.


Abro el grifo y noto seguidamente el agua sobre mi cabeza y mis hombros. Mente en blanco, no sé donde estoy ni que día es. No me interesa. Cierro los ojos, el agua caliente recorre mis curvas y rectas, me empapa. No sé qué siento ni por qué. Me encuentro vacía. Unas manos rodean mi cintura, tengo miedo. O no. Noto un abrazo. Con el contacto abro los ojos y le veo, clavo mi mirada en él. Su piel suave me roza. El agua y el vapor recorren nuestros dedos. Mis ojos enrojecen. Lágrimas se mezclan con todo. Recuerdos llegan a mí mientras sigue observándome fijamente. Todavía nada ha terminado. Parpadeo porque dudo de que esto sea real. Un 'te quiero' sale de su boca, acaricia mis mejillas, se introduce en mis oídos y retumba en mi cabeza. Nuestro presente sigue perdido en el pasado y en el futuro. No sé lo que hago. Me aproximo a él, que no duda en imitarme. Una tentación recorre mi mente y llega a mis labios. Los párpados se cierran automáticamente. Nos fundimos en un beso que hace renacer todo. Todos nuestros días pasan por nuestro cerebro, imagen a imagen, sensación a sensación. No puedo más. No me olvides. Abre los ojos y no estoy. No estás. Vuelve, lo necesito. Te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario